December 8, 2015 bitácoras, Indonesia, Viajar No Comments

Esto son notas de mi cuaderno a fecha de 15-10-2015 cuando iba hacia Amed, al este de Bali

Amed-2

Ir sin rumbo se está convirtiendo adictivo, tambien el entregarte con los brazos abiertos a lo desconocido y confiar ciegamente en quien te encuentras por el camino. A medida que avanza el viaje aprende uno a valorar y hacer caso de su instinto. Ayer me paré en una playa un momento mirar el whatsapp. Justo cuando me iba a ir, vi que un pescador se dirigía a mi con el brazo en alto y ondeando un pescado a la brasa empalado, él estaba comiendo con otros tantos y estaban haciendo el pescado ahí al lado en una pequeña hoguera improvisada en la arena. Dudoso, me acerqué. Al instante me sirvieron un vaso de tuak (licor de palma), tenía un olor fuertísimo, como a gasolina, pero veía que ellos también lo tomaban así que le di un sorbo, después del segundo sorbo dejé el vaso amablemente, estaba asqueroso y les dije que gracias, pero no me apetecía más. Me dediqué a devorar mi pescado, recién salido del mar, a la brasa junto con un poquito de arroz y salsa picante Sambal.

Amed-3

Aún no sabía donde dormiría esa noche y la caída del Sol estaba cerca, pero algo me decía que no me tenía que preocupar por ello. Me ofrecí a comprar un par de botellas de birra para compartir, y bebimos y comimos todos juntos. La mayoría de los pescadores eran nacidos en la aldea, alguno que otro no era pescador y tenía un Warung (restaurante local). Pasado el rato, me invitaron a que a que me uniera al cumpleaños de una de las niñas de la aldea, al llegar me volvieron a servir comida y los niños me observaban y reían. Al ver tanta comida y después que Nyoman, el pescador que me invitó me dijera que no compraban cerveza porque era muy cara, decidí aportar mi parte y ir a comprar dos botellas más. Nos sentamos los hombres en un circulo, compartiendo vasos de cerveza y de tuak

Después del pastel y de un cumpleaños feliz maquinero, más comida llegó: pescado a la brasa, arroz, salsa de cacahuete, noodles… La gente llegaba y se iba. Las botellas de tuak parecían interminables, se iban pasando el vaso de uno a otro, compartiendo la bebida entre todos, como una comunidad. Las horas iban pasando y aquello cada vez estaba más animado. El anfitrión me invitó a que durmiera en su casa junto a otro pescador de otro pueblo que había venido a trabajar ese día a la aldea porque en su pueblo había demasiado oleaje. En ese momento yo estaba bebiendo agua, el alcohol parecía comenzar a afectar a mis nuevos amigos. Al final quedamos solo los hombres, todos estaban casados excepto uno al que le llamaban El Loco, un poco lo estaba, pero le llamaban así por el hecho de que no tenía esposa. En la cultura balinesa tradicional, si no te casas y tienes hijos, es que algo pasa contigo. También me preguntaban a mi si estaba casado, si tenía hijos, de qué religión era… No pareció sorprenderles que les respondiera a todo que NO, supongo que la mayoría de europeos que conocen son así. Yo me seguía dejando llevar, estaba al lado del mar, invitado a una fiesta de cumpleaños local, disfrutando de la compañía de mis anfitriones balineses mientras el tuak iba calando en ellos. Trajeron unos altavoces bien grandes y enchufaron música hindu. Comenzó una danza, me puse a hablar con Wayan, el que mejor inglés tenía, y le pregunté por como había conocido a su mujer, me decía que ahora estaba divorciado, pero que el suyo fue un matrimonio acordado, hubo una ceremonia con las dos familias, se conocieron y se cerró el matrimonio. Mientras me lo contaba, vi que se le caía algo de la boca, al inicio pensé que era un trozo de comida, pero de repente me fijé que le faltaba un diente que antes estaba ahí! Lo recogió de la lona donde estábamos sentados y se lo colocó de nuevo en su en su sitio. Entre risas dijo “un accidente de moto” y continuó con la explicación de que con dinero puedes casarte con varias mujeres, solo tienes que tener suficiente dinero para pagar la ceremonia, unos 40M Rp (3000$). Comenté que en Europa poca gente se casaba ya, y que todo el mundo se acababa divorciando.

Amed-5

El alcohol seguía subiendo y al sonar una canción de amor, el anfitrión de la fiesta confesó que tenía una amante y que su mujer n lo sabía, la otra chica era muy guapa y lo buscaba y le enviaba mensajes, “tengo que ir con cuidado” me decía. La fiesta prosiguió, cuando se acabó el tuak llegó cerveza. Nos pusimos a danzar en el centro del circulo, siguiendo movimientos con las manos y los pies totalmente descordinados. Cuando se terminó la ultima botella de cerveza, apagamos la música y nos fuimos a nuestros respectivas cama. Acababa de pasar una noche balinesa con el balinés mayoritario en la isla, el pescador, cultivador de arroz, artesano de la madera… Mucha de la población balinesa sigue sin vivir del turismo y me comentaban mis nuevos amigos que ellos eran felices “tengo a mis amigos, comemos juntos cada día, tengo família, soy feliz” me decía Katut. Sentados aquella noche, había tres generaciones juntas, bebiendo y disfrutando de la misma velada, bailando y bebiendo juntos, pocas veces en Europa vemos abuelos, hijos y nietos juntos, bailando y bebiendo. Estamos demasiado ocupado planeando la noche y nos vamos sin darnos el lujo de una copa con nuestro abuelo y poder conocerlo más.

Amed-6

Me levanté pronto para ir a retratar la salida de los barcos, mis amigos todo y haber ido a dormir bien pasada la medianoche, se levantan a las 4 de la mañana para prepararlo todo, la salida del Sol es a las 6. Había quedado para desayunar con Wayan, me había dicho que desayunaría en su Warung y que tomaríamos café juntos.

Amed-7

Amed-8

Después de que volvieran me dirigí a buscar a Wayan, había dormido junto con Katut en una especie de construcción tipo hamaca en la playa, me decía que ahí estaban más frescos que en su cama. Su Warung estaba situado justo al lado de la playa, como todo el pueblo. Le dije que mucha gente en Europa pagaría millones por tener una casita en la playa, reía, supongo que no lo acabó de entender.

Amed-9

Amed-10

Desayunando con Wayan, aproveché para preguntarle acerca de un tema que a mi me interesaba mucho, la basura. Durante toda la noche habían estado tirando el plástico al suelo (bolsas, mecheros, bandejas de porexpan…) sin ningún tipo de preocupación y sin ninguna intención de recogerlo después. Sin decir nada yo observaba, estos meses me han valido para aprender que no es un problema de que sean guarros es un problema más profundo y la conversación que tuve con Wayan mientras desayunaba, me lo confirmó:

  • O: Wayan, Bali es muy bonito, pero tenéis un problema, la basura. Y especialmente el plástico
  • W: Problema? Por qué?
  • O: Bueno, si Bali esta sucia, llegará un punto en que nadie querrá venir a visitar. Y el problema es el plástico
  • W: Por qué? De qué flor viene el plástico?
  • O: No viene de ninguna flor. El plástico se obtiene del petróleo. No lo sabías?
  • W: No…
  • O: Y tarda mucho en desaparecer, no es como esta piel de plátano, mañana esto ya no está. El plástico nunca desaparece.
  • W: No sabía eso. Pensaba que desaparecía igual. Así que no flor…
  • O: NO flor.

Sacad vuestras propias conclusiones.

Una noche para recordar.

Leo Wayan

Leo Wayan

 

Written by oriolSP
Siempre curioso, salí en mayo de 2015 a explorar el mundo, iba a ser un corto viaje y se ha convertido en una forma de vida